CALENDARIO EXIGAL: AÑO 8 (2006/07)

 

Leyenda: * La Pausa Menguante será un día de descanso con frecuencia trimestral, diseñado para alinear la cronología exigal con el período orbital lunar.

** El aparente salto de días (indicado en negrillas en el calendario) al menos una vez al mes corresponde al uso de días de 25 horas de duración, razón por la cual 24 días exigales equivalen a 25 días ordinarios.

Fe de erratas: *El calendario exigal se orienta en relación con la aparición mensual de la luna (es decir, su órbita sinódica). Sin embargo, los períodos de la órbita lunar no son constantes, por lo que su reducción matemática será siempre una aproximación. Por lo tanto, es inevitable que las fechas de las fases lunares publicadas en este calendario contengan un grado mínimo de inexactitud, que se ha mantenido constante durante ocho años (la mayor discrepancia en cualquier fecha señalada es de un día). Esta inexactitud es cuantificable a través de un gradiente que la convertiría en una constante; sin embargo, para evitar entreveros matemáticos, ÉXIGO ha preferido asumir la imprecisión y otorgarle el nombre de “constante de ebriedad”.

** La Pausa Exigal es un elemento nuevo en el calendario exigal. Consiste en un día de descanso, como la Pausa Menguante, cada cuatro años. El éxito y la aceptación popular del calendario exigal nunca fueron previstos en su diseño inicial, por lo que su longevidad jamás fue una preocupación. Esta nueva pausa ha sido concebida para minimizar el valor real de la “constante de ebriedad” (es decir, para mantenerla siempre debajo de un día).

Nota final: Tan pronto fue publicado el calendario exigal, surgieron diferentes teorías respecto al origen de sus principios; inmediatamente me fue insinuada la relación con el calendario hebreo, posiblemente por mi obsesión contemporánea por penetrar los más secretos abismos de aquella cultura. Era yo entonces casi tan ignorante en la materia como he permanecido. Sin embargo, fuentes relativamente fidedignas me aseguran que el calendario hebreo es en realidad lunar-solar, a diferencia de su contraparte exigal, el cual es exclusivamente lunar. Los calendarios lunares-solares parecen abundar (la misma fuente me asegura que existen en las culturas asiáticas, tanto del Medio como del Lejano Oriente). Mientras tanto, la única referencia que he conseguido de un calendario exclusivamente lunar pertenece al de la cultura árabe: el año islámico parece consistir de 354 jornadas y sus días parecen regularse según el destino de la luna. En otro presente histórico aplaudiría el ingenio y el buen criterio musulmán. Hoy en día prefiero olvidar a Boecio, prescindir del cero (0) y desligarme por completo de cualquier referencia árabe para evitar una visita de MI5, o un paseo por Guantánamo. Lo único que puede asegurarse más allá de cualquier tipo de duda es que el calendario exigal fue concebido independientemente, sin ninguna consideración por precedentes históricos o alternativas culturales. Si bien el calendario exigal ha probado no ser tan novedoso como se planteaba en un primer momento, la idea de la que nace y el mecanismo que lo regula son completamente originales. ¡Salve!

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